No puedo escribir
de ti. Cuando me preguntan por la historia siempre me pasa lo mismo, se me
alborota la mente, el corazón y los lagrimales pero me quedo corta en palabras.
Pensaba que esto
se debía a mi tristeza, mi decepción, mi coraje …
Ahora que lo
reflexiono con cuidado me doy cuenta del problema: No puedes contar algo si no
sabes qué pasó. No puedes contar algo si no sabes si de verdad pasó. Incluso en
la ficción tienes que creer que pasó para hablar de ello, igual pasa con las
mentiras, tienes que creerlas tú primero para que otros lo hagan también.
¿Ya lo ves? Eres
tan poco que ni a ficción llegas. No fuiste ni siquiera una mentira en este
capítulo de mi vida. Simplemente no fuiste.
Eres increíble. Lo digo en serio. Todo un enigma. ¿Cómo puedes no haber sido y significar tanto
a la vez?, ¿Cómo puedes no ser y al mismo tiempo provocar todo este revoltijo
de sensaciones?, ¿Cómo es que afirmo que no puedo escribir de ti cuando mis
dedos se deslizan tan fácil sobre el teclado?, ¿Por qué se puede llorar por
cosas que no pasaron?
Simple, porque no pasaron.
Simple, porque no pasaron.
Pero, ¿Adivina
qué? Ahora también sé que se puede sonreír por cosas que van a pasar debido a
que algunas otras no pasaron, no fueron. Solo queda despedirme, darte las
gracias por todo y tú responderás “No fue nada”. Y en efecto, no fue nada.